10 consejos para preparar tu piel de cara al verano

Programar planes de vacaciones y comprar un traje de baño nuevo te preparará mentalmente para el verano, pero hay algo que normalmente tendemos a olvidar: preparar nuestra piel.

Y es que, durante la época estival, la piel sufre considerablemente, siendo el sol, el cloro, el agua del mar y los cambios bruscos de temperatura sus principales enemigos. Por ello, si no lo estamos haciendo ya, debemos preparar nuestra piel para minimizar los daños que se avecinan.

Estos 10 consejos te ayudarán a lucir una piel radiante antes, durante y después del verano. Comencemos:

Exfolia tu piel

La exfoliación regular es parte de un régimen de piel saludable, sin importar la temporada. Siempre que nuestra piel no sea sensible, la exfoliación puede ayudarnos a lograr una piel suave y saludable que la haga lucir más brillante y joven. Es por eso que, antes de comenzar el bronceado, debemos exfoliarnos la piel para eliminar las impurezas y células muertas que se haya podido ir acumulando durante el invierno.

Con ello, conseguiremos renovar la epidermis y dejarla lista para ir obteniendo un bronceado regular. Podemos usar productos de exfoliación suaves, a base de azúcares naturales, incidiendo especialmente en el rostro, el escote y los hombros.

Sin embargo, los productos que exfolian químicamente la piel, contienen ingredientes tales como ácidos glicólico, salicílico o polihidroxi, que harán que la piel se desprenda de su capa externa y revele la capa más nueva.

Hidratación, por fuera y por dentro

Tras la exfoliación, toca hidratar la piel. Sin embargo, debemos hacerlo por fuera y por dentro. Por tanto, tras la ducha, podemos aplicar desde cremas hasta aceites corporales naturales, con la piel húmeda y mediante masajes circulares.

Existen aceites altamente hidratantes que, además, reducirán la visibilidad de las estrías y cicatrices.

No hay que olvidar que, durante las épocas de más calor, todos los expertos recomiendan prestar especial atención al consumo de agua. Este es un aspecto fundamental para evitar la deshidratación. Y es que, una correcta hidratación, asegura un aspecto saludable para nuestra piel y refuerza su barrera protectora natural.

Protege tu rostro, incluso en invierno

No solo debemos protegernos del sol cuando vamos a la playa o a la piscina. Y es que, en realidad, estamos expuestos a los rayos UV más de lo que pensamos.

Sí, en invierno también. Es por ello que debemos utilizar una protección solar con una elevada concentración de antioxidantes que frenen el daño celular causado por las radiaciones UVA y UVB.

Gracias a ello, estaremos potenciando las defensas de la piel, evitando el envejecimiento prematuro y reduciendo la aparición de arrugas y manchas.

Pero no te olvides de las manos, el cuello y el escote

Además del rostro, no podemos olvidar escote, brazos, manos y otras zonas que también están expuestas a los rayos UV.

Por tanto, la aplicación del fotoprotector en la ciudad es necesaria diariamente. Debemos aplicarlo por la mañana, a media mañana y a primera hora de la tarde.

Sin embargo, esto dependerá un poco de nuestra rutina y el tiempo que permanezcamos expuestos.

Evita la aparición de manchas

Las manchas en la piel son consecuencia de muchos factores, pero está claro que la exposición al sol es uno de los principales. Existen muchos tipos de manchas en la piel: lunares, pecas y los léntigos solares.

Estos últimos son manchas con bordes regulares que brotan por una exposición solar intensa o larga en el tiempo en las áreas más expuestas, como pueden ser el rostro, cuello, escote, manos y brazos.

Por ello, además de usar una fotoprotección adecuada, el uso de cremas específicas para tratar las manchas antes y después de su aparición es muy recomendable, sobre todo en pieles más maduras.

Alimentación rica en betacarotenos

¡Jamás debemos olvidar este nombre: betacarotenos! Las frutas y verduras ricas en betacarotenos son una fuente de antioxidantes para el cuerpo. Por ello, su consumo nos ayudará a hacer frente a los radicales libres que generan agentes externos como el sol, la contaminación o la propia alimentación.

Además, los betacarotenos contribuyen a mejorar el aspecto de la piel y potencian el bronceado. Algunos ejemplos son los alimentos de color anaranjado como la zanahoria, la calabaza o el albaricoque; las verduras de hoja verde, como las espinacas y el brócoli, o el calabacín, el melón o los espárragos.

Por ejemplo, un plato imprescindible en verano deben ser los tomates cocidos. Estos son ricos en licopeno, un antioxidante que ayuda a combatir los efectos de los rayos ultravioleta, como el enrojecimiento, la hinchazón y las ampollas de las quemaduras solares.

Deshazte del acné corporal

El enfoque para tratar el acné en la espalda, el pecho y otras partes del cuerpo es el mismo que para el tratamiento del acné facial: exfoliar regularmente y tratar con ingredientes eficaces.

Puede ser de ayuda lavarse con productos que contengan ácido salicílico, los cuales eliminarán las células muertas de la piel. También, al penetrar en la piel, un producto con peróxido de benzoilo micronizado puede ayudar a eliminar las bacterias que causan el acné.

En caso de pieles sensibles, podemos probar con una luz azul para el acné. La exposición diaria de 5 minutos nos ayudará a matar a esas dichosas bacterias. Por supuesto, cuando el acné corporal es severo, siempre debemos consultar a un dermatólogo.

Depilación: al menos 48 horas antes

Tras una depilación previa a la exposición solar, debemos mantenernos alejados del sol o del calor durante, al menos, 48 horas. Y es que los folículos son vulnerables a la irritación y la piel puede volverse sensible debido al calor, así como la fricción de los láseres, la depilación o el afeitado.

Para prevenir los vellos encarnados, debemos usar ropa holgada y productos de depilación posterior, que contengan ácidos glicólico y salicílico. Esto evitará que las células muertas de la piel causen esos molestos bultos.

Exposición solar previa al bronceado intenso

En la medida de lo posible, es importante ir preparando la piel para la exposición solar prolongada. ¿Y cómo conseguimos esto? Fácil: mediante un acercamiento gradual a los rayos UV.

Así pues, salir a pasear evitando las horas más calurosas y siempre con protección solar, nos ayudará a ir cogiendo un poco de color.

Broncéate de forma segura y saludable con urucum

Cuando llegue el momento del bronceado, podemos utilizar bronceadores de urucum, con los que conseguiremos un bronceado más saludable, rápido, y homogéneo. El carotenoide norbixina, que está presente exclusivamente en el urucum, protege las células del epitelio frente a la oxidación inducida por las radiaciones de los rayos ultravioletas, aumentando su supervivencia al menos 10 veces.

Además, la bixina, la norbixina y vitamina A protegerán nuestra piel del envejecimiento y degeneración celular. Además, el urucum previene la formación de manchas y arrugas. Esto es porque los betacarotenos se transforman en vitamina A cuando son requeridos por el organismo. Los bronceadores con urucum también nos mantendrán hidratados, reteniendo más el agua y conservando la necesaria concentración de lípidos para una piel y mucosas bien hidratadas.

SIEMPRE recomendamos usar cremas con Factor de Protección Solar (FPS) adicionalmente, que deberemos aplicar una vez que nos hayamos aplicado el aceite de urucum.

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